Saponinas y su uso en Frutillas.

Las plantas poseen mecanismos naturales de defensa, ya sea para afrontar condiciones ambientales adversas como también para organismos antagónicos como hongos, bacterias e insectos. Estos mecanismos se basan en una serie de compuestos entre los cuales encontramos las Saponinas.


Productos como GroActive, bioestimulante formulado a base de extractos vegetales ricos en saponinas y antioxidantes, aportando una fuente altamente estable de materia orgánica, aminoácidos, ácidos fúlvicos, macro y micronutrientes para sus cultivos.



La Materia prima que compone GroActive son 2 diferentes tipos de plantas: El “Quillay” (Quillaja saponaria), árbol nativo de Chile y la “Yuca” (Yucca schidigera) planta cuya variedad se desarrolla en la zona desértica de Baja California y Nuevo México. Las condiciones bióticas adversas en las que se desarrollan dichas plantas, nos permiten obtener concentraciones altas y estables de metabolitos secundarios como son las Saponinas, aprovechando así, sus distintas propiedades benéficas para la agricultura tales como: acción antifúngica y antibacteriana (calidad de fruta en post cosecha), función directa en calibre de la fruta (aumento fitohormonal), humectación del suelo, fuente de alimentación para los microorganismos del suelo y efectos surfactantes.


Entonces…

¿Qué son las Saponinas y sus propiedades?


Estos metabolitos secundarios son glucósidos de esteroides o de triterpenoides, se les llama así por sus propiedades semejantes a las del jabón: cada molécula está constituida por un elemento soluble en lípidos (el esteroide o el triterpenoide) y un elemento soluble en agua (el azúcar). Las saponinas tienen tres propiedades que nos pueden servir en la agricultura:


1.- Permeabilización membrana plasmática.

Las saponinas interaccionan con los constituyentes de la membrana celular de hongos y bacterias como: esteroles, proteínas y fosfolípidos, formando complejos, que al ser eliminados crean orificios aumentando la permeabilidad de la membrana que deriva en su destrucción, y al incremento en la permeabilidad de los iones, provocando la muerte de las células del patógeno.


Indicado para el control de hongos como: Fusarium oxysporum y Rhizoctonia solani, Botrytis cinerea, Oídio, Mildiú y bacterias como Erwinia carotovora y E. coli entre otras.


Figura 1: Imagen microscópica de acción de contacto moléculas saponinas con microorganismos patógenos.



  • La zoospora es inmovilizada y rodeada por SAPONINAS. Pero puede retener sus flagelos.

  • El contenido celular desarrolla una apariencia “granular”.

  • Los gránulos se localizan y la célula se torna vacuolada.

  • La lisis se produce usualmente en la zona vacuolada. Puede formar un globo y luego romperse.

Figura 2. Proceso de destrucción celular.

2.- Acción Antimicrobiana.

Las saponinas ingresan a las plantas por lo pelos radiculares y durante 15 días estas moléculas quedan dentro del sistema conductor de las plantas. En la siguiente imagen vemos cómo mediante técnicas de fluorescencia microscópica como las saponinas defienden los tejidos nuevos de microorganismos.

Figura 3. Crecimiento radicular observado a través de microscopio en germinaciones de semilla de trigo, muestra de forma natural la acción a la fluorescencia de la saponina avenacina. En la mano izquierda como en la derecha, se observan la raíz principal y secundaria, respectivamente y su concentración de saponinas para la protección ante patógenos a nivel radicular.


Existen numerosos reportes de la existencia de saponinas con actividad antimicrobiana, por ejemplo, las saponinas aisladas de S. chrysotrichum (Charlet et al., 2000; Herrera-Arellano et al., 2007), Quillaja saponaria, Yucca schidigera (Chapagain et al., 2007; Hassan et al., 2007; Wang et al., 2000) entre otras, pero las más potentes son de yucca y quillaja saponaria.

Tabla 1. Saponinas vegetales con potencial inmediato en la protección de la planta.


3. – Efecto Surfactante (Figura 4 y 5)
  • Son tenso-activos (alteran la tensión superficial).

  • Pueden usarse como agentes para limpieza (jabones y detergentes).

  • No se disuelven verdaderamente en agua.

  • Forman una capa superficial (propiedad tenso-activa).

  • Forman micelas (propiedad detergente).

  • Permiten incorporar en una fase acuosa, compuestos insolubles en agua.


Figura 4: Partes de una molécula de saponina y su formación de micelas, lo que permite su uso para potenciar aplicaciones nutricionales y fitosanitarias.


Figura 5: Efecto surfactante en agregados poco solubles.